jueves, 6 de enero de 2011

PARADOJA K:

Los inversores extranjeros compraron las zonas estratégicas

Debido a su alta rentabilidad, la adquisición de tierras por parte de capitales extranjeros resistió exitosamente la retórica ancapitalista del gobierno, como lo muestra el mapa.

No es el único rubro, porque en la era K también hubo un traspaso masivo de empresas nacionales a firmas brasileñas.

Se diluye así en la práctica el mito de la creación por decreto de una nueva burguesía.

Todo se reduce al capitalismo de amigos, o sea, negocios sobrefacturados para los empresarios de la Casa Rosada

Cacería de tierras fértiles

El mundo asiste a una vertiginosa carrera de compra de tierras fértiles, sobre todo en África y Sudamérica.

Mientras que la Argentina carece de una política de protección de las tierras cultivables como patrimonio intransable del país y ha permitido, en los últimos años, que corporaciones extranjeras adquirieran enormes latifundios, en todo el planeta se registra una verdadera cacería de suelos fértiles.

Y se lo hace con un doble sentido de previsión: primero, para afrontar desde posiciones más sólidas el desafío alimentario que se acentuará a partir del segundo cuarto de este siglo; el segundo, para reducir la dependencia de las importaciones alimentarias y contener la sangría económica que representa el constante encarecimiento de los productos primarios en los mercados.

Naturalmente, cuando se aborda este tema, se piensa en China y la India, cuyas necesidades de alimentos básicos crecen en relación directa con su expansión demográfica y el constante mejoramiento de su calidad de vida.

Pero hay otras naciones, dotadas de enormes reservas de divisas, que han ingresado en este mercado de tierras y aguas cada vez más dinámico:

Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes son ahora fuertes compradores.

China fue precursora en esta política, operando primero en África.

En más de una decena de países, sus corporaciones compraron centenares de miles de hectáreas especialmente aptas para el cultivo de soja y luego dirigieron sus flujos de inversiones también hacia Brasil y Argentina.

En la nación vecina, ya poseen 100 mil hectáreas al oeste de Bahía, para producir esa oleaginosa y maíz, en tanto negocian la compra de entre 200 mil y 250 mil hectáreas en las regiones de Maranhao, Piauí y Tocantins.

Por otra parte, operadores de la superpotencia asiática adquirieron más de 200 mil hectáreas en la provincia argentina de Río Negro para el cultivo de soja y proyectan construir una planta de fertilizantes en Tierra del Fuego.

La pequeña nación árabe Qatar analiza ahora hacer inversiones rurales en nuestro país. Mahendra Shah, director del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria de Qatar, describió a la Argentina como la “plaza ideal” para la producción de alimentos y de reserva de agua potable.

Ya iniciaron negociaciones para cerrar las primeras adquisiciones, por unos 100 millones de dólares.

Esas declaraciones parecen basarse sobre una reciente investigación del Fondo Mundial para la Naturaleza, que destacó a la Argentina “entre los 10 países del mundo con mayor cantidad de recursos para la supervivencia de la humanidad, de cara a los próximos siglos”.

¿Serán fondos soberanos y corporaciones extranjeras las que extraigan los mayores beneficios de esas fantásticas potencialidades, mientras los argentinos seguimos profesando el centenario orgullo de poseer un territorio de singulares riquezas, de las que la inmensa mayoría seguirá excluida?

La Voz del Interior

martes, 4 de enero de 2011

LOS NUEVOS DNU AFIANZAN LAS ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN

Cristina con el mismo dilema que tenía Néstor: reelección o cárcel.

La reciente firma de varios decretos de necesidad y urgencia, que autorizan gastos -sobre todo obras públicas- por 30.000 millones de pesos, significa un aumento potencial importante del riesgo judicial para la presidente.

En efecto, al margen de la inconstitucionalidad del procedimiento elegido, algunos de los megaemprendimientos que se financiarán a través de los DNU, como las centrales hidroeléctricas de Condor Cliff y La Barrancosa, ya tienen denuncias judiciales en trámite por sobreprecios.

En el mismo nivel de cuestionamientos está la importación prevista de vagones de ferrocarril de China.

Estos casos de corrupción, que apenas se inician, son de entera responsabilidad de la actual administración y las eventuales responsabilidades penales que deriven de los mismos no pueden cargarse sobre el féretro del fallecido.

Si CFK no es reelecta, las garantías de que estas causas judiciales sean cajoneadas son bastante débiles.

Fin de fiesta

A todo esto, hay que agregar que el próximo gobierno nacional, sea reelecto o no, no podrá importar más energía ni combustible caros ni desalentar inversiones en ese rubro.

Después de los cortes de luz de diciembre, queda claro que es imperativo aumentar considerablemente las tarifas de Edenor, Edesur y Edelap para que no se produzca un colapso mayor al que conocimos este mes de diciembre.

Algo semejante ocurriría si la nafta no alcanza el precio de U$S 1,50, como en Uruguay y Brasil, o U$S 1,80, como en Chile.

Y también es probable que siga la falta de billetes, porque el gobierno se niega a emitir uno de 500 pesos, ante una inflación que puede llegar al 35% en el año electoral.

Hay que tener en cuenta que, si se toma la inflación real, la economía del 2010 no creció más del 6% y el aumento del consuno en todo el año no fue mayor del 5%, todo esto ante un año recesivo como el 2009.

Si bien es cierto que hay sectores que pueden consumir más, hay también una mayoría que consume menos, por lo cual no se debe generalizar.

Sí es cierto que el país necesita construir un Chocón y una refinería por año para evitar las crisis de escasez de electricidad y combustible.

Estas necesidades reales distan bastante de obras faraónicas como Chiuidos, Condor Cliff y La Barrancosa, que no solucionarán el déficit energético y sí son paraísos de la sobrefacturación.

Así es que el esquema energético gubernamental está en crisis y las medidas firmadas por la presidente profundizan el problema.

En síntesis, los nuevos DNU reafirman el compromiso presidencial con obras que terminarán siendo examinadas en tribunales.

Aun cuando CFK desista de presentarse a la reelección, igualmente tendrá que someterse a denuncias judiciales.

De ahí que la verdadera alternativa que tiene por delante es la reelección o la justicia.

Guillermo Cherashny

martes, 28 de diciembre de 2010

LOS DIEZ MUERTOS DE CRISTINA KIRCHNER

El país ingresa poco a poco en la ingobernabilidad.

El indigenismo quiere crear zonas liberadas con representaciones en las Naciones Unidas.

Los capitostes de la izquierda no quieren que Cristina renuncie y ella también ignora qué debe hacer en la encrucijada.

El kirchnerismo murió junto con Néstor Carlos.

Se destruyen las jerarquías y no es delito escupir a un policía.

Si esto sigue así, tampoco será asesinarlo.

Se ignoran las medidas por los miles de millones de dólares perdidos por la sequía.

El único Hércules que funciona no pudo traer los millones de pesos impresos en el Brasil.

Ni Verbitsky, ni Zannini ni sus cómplices pueden enfrentar la situación y no quieren que la Presidente renuncie.

Los subsidios que van a parar a bolsillos ajenos y los escándalos se tapan con nuevos casos que a su vez desaparecen de las noticias.

¿Qué sucederá con las coimas y estafas de Ricardo Jaime?

La violencia puede tener alcances que no se sospechan.

En el 2001 dos activistas muertos en actos de protesta fueron suficientes para voltear un gobierno.

Ahora, las cosas están tan devaluadas en la Argentina que la cifra de diez apenas sí hace cosquillas a la situación política, al mismo tiempo que le hicieron perder la memoria a Cristina Fernández, que se vanagloriaba de la estabilidad que registraba su gobierno en este tópico.

La cifra la tomamos a partir del asesinato de otro activista de izquierda, Mariano Ferreyra, suceso ocurrido apenas unas semanas atrás y que marcó otra etapa del proceso de degradación que avanza en la República que está a punto de dejar de serlo.

La Presidente gira sobre sí misma, mira en derredor en busca de ayuda y consejo y se recuesta en el pequeño grupo que ha decidido afrontar la posibilidad de una reelección salvadora de sus propios intereses.

Cristina les cree, concurre a actos públicos de escasa o nula importancia y hace como que no se da cuenta de que el público es llevado tentado por las dádivas que permiten las fotografías y consecuentemente, explotar las apariencias gracias a la televisión.

Como sucedió con Irigoyen, a quien sus partidarios y colaboradores le editaban diarios con notas y artículos optimistas, al despacho presidencial llegan informes que nada dicen del fracaso de los medios gráficos para catapultar al oficialismo, que costaron millones y millones de pesos y que ahora prácticamente han desaparecido de la circulación habida cuenta de su inutilidad.

Podríamos seguir con éstos y otros ejemplos de una realidad que nos dice que en todos los aspectos el gobierno ha dejado de actuar, no ya bien o mal, sino que simplemente marca su ausencia cotidiana de los grandes problemas pero también de los pequeños.

Podemos decir que lo que sucede no sería tan grave si la desintegración que comentamos fuera únicamente del gobierno, pero el caso es que el Estado ha comenzado a desintegrarse y que los actos formales del ejercicio administrativo del poder funcionan por inercia pero con tropezones cada vez más seguidos y sin reacciones rectificadoras.

Por ejemplo, hace pocos días -apenas algo más de una semana- se realizó en México una reunión indigenista con representantes de países latinoamericanos y europeos, con el objeto de organizar algo así como una confederación de pueblos originarios para ocupar espacios de poder político a corto plazo, con el interesado respaldo de sectores de las Naciones Unidas, que buscan crear una estructura que genere nuevos cargos públicos bien rentados pero, sobre todo, el reconocimiento que permitirá modificar las capacidades de decisión en numerosos países.

Lo más interesante es que la voz cantante la llevan representantes de los Estados Unidos y otras naciones que nada tienen de originarios, lo que pone de manifiesto que se trata de algo muy distinto a los deseos de los pobres nativos, que son utilizados para una maniobra geopolítica.

Por supuesto que hablarle de este tema al Canciller Timerman sería absolutamente inútil, tanto como pedirle que repare en el movimiento de pinzas que se han puesto en movimiento en nuestro territorio con los tobas en el norte y los mapuches en el sur, un asunto que tampoco preocupa a los políticos, que están interesados en candidaturas o el manejo de jugosos subsidios -que pocas veces llegan a sus destinatarios- utilizados como argumento.

Si vamos a buscar ejemplos de la destrucción administrativa de la Argentina, llenaríamos páginas y páginas pero merece que nos detengamos en la mención de algunos, como lo sucedido con los miles de millones de pesos mandados a confeccionar en el Brasil para evitar que aquí los imprima una empresa cuyos directivos no son simpáticos a los K.

Concluida la tarea, la Fuerza Aérea Argentina fletó dos aviones para el transporte, uno de ellos el único Hércules que está en condiciones, problema derivado de la falta de presupuesto limitado por razones ideológicas.

El caso es que los brasileños se negaron a entregar los billetes por la falta de custodia adecuada para resguardar la importante suma que representaban pero además -y aquí viene lo más insólito- fue que el Hércules no pudo esperar la solución a este asunto pues estaba comprometido para atender el contrato firmado para prestar servicios en el Dakar, es decir, el acontecimiento automovilístico que atrae la atención del mundo y que se realiza en nuestro país.

Otro tema, pero de importancia moral, es un dictamen judicial que establece que no es delito escupir a un policía, barbaridad que prácticamente es una exclusividad nuestra y, ya que estamos, es interesante volver a nuestro título de hoy, que posiblemente deberá modificarse con otra cantidad en cualquier momento, pues de las escupidas podemos saltar a las muertes alevosas de los servidores del orden, que por todo lo apuntado pierden autoridad y la capacidad de ejercerla.

¿Acaso los subalternos militares, digamos un cabo por caso, no están autorizados a dirigirse al titular del ministerio de Defensa para expresar su disconformidad por una orden recibida...?

Lo concreto es que de exprofeso se ha subvertido el orden, se han roto las jerarquías y, para repetir una palabra de nuestra historia más reciente, de subvertido pasamos a subversión y de subversión a una anarquía organizada -valga la contradicción- que genera contagios y, entre otras cosas, un estado de inseguridad creciente, entre escupitajos, balazos y muertes que pasan como una noticia breve que enseguida es reemplazada por otra similar y así sucesivamente.

Más arriba mencionamos el interés por los subsidios y ya es público que un importante porcentaje representado por millones y millones de pesos van a parar a bolsillos extraños, al margen de que buena parte de los cobrados dejaron en el camino buenos porcentajes.

Algo así como las coimas de Ricardo Jaime, sus aviones, barcos, automóviles, departamentos y casas, que poco a poco desaparecen de los medios de comunicación con la intención de que se imponga el olvido o el reemplazo por otros escándalos que se suplen sin solución de continuidad.

Pero volvamos a los muertos de Cristina y a quienes no quieren que ésta pierda el poder para tener tiempo de arreglar sus papeles con miras a zafar de la acción de la justicia, pues han comenzado a entender que buena parte de los jueces prevaricadores ahora descubrieron la severidad jurídica y ajustada a derecho, como una fórmula para su propia salvación.

Horacio Verbitsky, Carlos Zannini, Carlos Parrilli, Carlos Kunkel y otros capitostes de la izquierda, maniobran para lograr la continuidad pese a que ya se percatan de que han comenzado a encerrarse con rutas de escape cada vez más y más angostas y, de paso, a demostrar su incapacidad en medio de la ingobernabilidad de la que son responsables en buena medida.

Por ejemplo, Verbitsky, que parecía como el cuco influyente que todo lo podía, ahora se mueve a los sofocones sin saber cómo atender los problemas importantes.

Así, si le preguntamos qué medidas habrá que adoptar frente a las enormes pérdidas granarias -miles de millones de dólares- devenidas por la grave sequía, ni él ni sus socios ideológicos saben qué hay que hacer y, por cierto, Cristina mucho menos.

Digamos que obligadamente los principales políticos no tendrán más remedio que unificar criterios mínimos para encontrar una salida a esta verdadera encrucijada, que es mucho más grave de lo que se supone, pues la violencia puede desatarse con una amplitud insospechada y dolorosa.

Esto tiene como agregado la ausencia de una fuerza necesaria para encarar el desbarajuste provocado por un kirchnerismo, que ya murió junto con Néstor Carlos.

Carlos Manuel Acuña


domingo, 26 de diciembre de 2010

DE QUE MURIO KIRCHNER

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En una edición actualizada de su best seller Enfermos de poder (Vergara), Nelson Castro narra todos los detalles de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y revela cuáles pueden haber sido las causas de ese sorpresivo final.

El libro cuenta la acción destructiva que el poder provocó en la salud de diversos hombres públicos, del país y del exterior, como, entre otros, Perón, Yrigoyen, Menem, Kennedy y Hitler.

En el libro El corazón enfermo, del destacado cardiólogo argentino Carlos Tajer, se cita un trabajo de David Gidron y colaboradores en el que se establecen las relaciones causa-efecto entre las emociones y los factores proinfartantes, que son la inflamación coronaria, la protrombosis (aumento de la probabilidad de formar coágulos) y el espasmo.

En las conclusiones de ese estudio se señala que, por ejemplo, la hostilidad, el estrés agudo y la depresión aumentan la inflamación coronaria, lo que hace a la placa aterosclerótica más propensa a romperse; a su vez, la hostilidad y la ira producen liberación de sustancias inflamatorias y de adrenalina.

En las coronarias sanas la adrenalina produce dilatación; en cambio, en las afectadas por la enfermedad aterotrombótica, ocasiona constricción, lo que dificulta la oxigenación del músculo cardíaco, exponiéndolo a la posibilidad de padecer un proceso isquémico.

Finalmente, tanto la hostilidad como la depresión generan aumento de la agregación plaquetaria, lo que termina favoreciendo la formación de coágulos (trombos).

El miércoles 20 de octubre, una muerte sacudió al ambiente político.

Fue el asesinato de Mariano Ferreyra, un militante del Partido Obrero (PO), ocurrido durante una protesta de un grupo de trabajadores del Ferrocarril Roca que habían sido despedidos de una de las empresas subcontratadas para hacer la limpieza de los trenes.

Esta compañía pertenece a una unión de empresas de la que participaba la Unión Ferroviaria, el gremio que encabeza el poderoso dirigente sindical José Pedraza.

Ferreyra formaba parte del grupo de los que reclamaban por su reincorporación como integrantes de la Unión Ferroviaria, lo que les garantizaba mejores salarios y condiciones laborales.

La protesta fue repelida por una patota que respondía a la Unión Ferroviaria que, además, persiguió a los manifestantes del PO hasta un verdadero callejón sin salida, en los confines del barrio de Barracas.

Fue allí cuando uno de los agresores sacó un revólver calibre 38 y le disparó a Ferreyra en forma certera.

La muerte del militante caído se produjo en cuestión de minutos.

El revuelo político que trajo aparejado este hecho fue inmediato. Consciente de ello, el Gobierno se apresuró a “tirarle el muerto” a Eduardo Duhalde, uno de los archienemigos de los Kirchner.

En eso estaban cuando un hecho generó un giro de 180 grados en el armado de esta maniobra política: fue la aparición de la foto de Cristian Favale –el principal sospechoso de haber descerrajado el disparo que mató a Mariano Ferreyra– al lado del ministro de Economía, Amado Boudou, en una de las habituales reuniones en su peña política llamada “La Epoka”.

El golpe que esto le produjo a Néstor Kirchner fue brutal. “Está que camina por las paredes con la muerte de este muchacho”, confesó por esas horas un senador del Frente para la Victoria con un alto cargo en la Cámara alta.

“La muerte de este pibe lo mató a mi viejo.

Son todos unos hijos de puta”, le dijo el hijo de los Kirchner, Máximo, al periodista Horacio Verbitsky, durante las exequias del ex presidente.

Ante el cariz que tomaron los acontecimientos, Kirchner se puso, en persona, al frente de la investigación.

Para ellos fue fundamental el aporte de un testigo de identidad reservada que, con lujo de detalles, le contó a un intendente del Conurbano bonaerense afín al Gobierno la secuencia de hechos que terminaron con la vida de Ferreyra.

Puesto en conocimiento de esto, Kirchner le pidió al intendente en cuestión que acompañara al testigo a declarar ante el ministro de Justicia, Julio Alak.

El testigo se presentó ante las autoridades con el rostro cubierto y de allí fue conducido ante la jueza Wilma López, ante quien ratificó sus dichos por los que incriminó a Christian Favale como autor material del trágico asesinato.

Fue por todo esto que Kirchner hizo saber que la causa tendría novedades a la brevedad. Esto sucedió durante el acto desarrollado en la ciudad de Chivilcoy, el 22 de octubre, en lo que sería su última aparición pública.

Con todo esto a cuestas, Kirchner y su esposa se dirigieron a El Calafate para pasar el fin de semana y aguardar el Censo del día 27 de octubre.

Quienes siguieron de cerca la intimidad del Dr. Kirchner señalan dos hechos curiosos que sucedieron en esas horas: el primero, fue la orden dada a Rudy Ulloa Igor, persona de su extrema confianza, para que comprase una parcela de tierra en el cementerio de Río Gallegos; hay quienes sostienen que de eso habría hablado con su esposa; el segundo, es el que señala que por esos días el ex presidente no se habría sentido muy bien, por lo que esa prolongada estadía en el sur pudo haber sido considerada de valor terapéutico por la Presidenta, quien, más allá de sus expresiones públicas sosteniendo que su esposo estaba perfecto, le pedía que “bajase un cambio”.

Así se llegó a la noche del martes 26 de octubre en la que hubo una conversación telefónica entre Néstor Kirchner y Hugo Moyano.

Diversas fuentes hablaron de una charla por momentos tensa, circunstancia que Moyano negó.

Entre los temas de conversación estuvo la ausencia de los intendentes del Conurbano bonaerense a la reunión del consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires.

La especulación fue que Kirchner no había puesto el suficiente empeño como para forzar ese quórum, hecho que habría molestado al líder sindical. Nunca se sabrá si eso fue cierto o no.

Lo que es claro es que de haber presionado de la manera como él lo hacía, seguramente el ex presidente hubiera asegurado esas presencias.

El resto de la noche fue dedicada a compartir una cena –la última de su vida– con Lázaro Báez, el ex empleado del Banco de Santa Cruz devenido en hombre rico y poderoso durante los años de Kirchner como gobernador de esa provincia.

Los Kirchner se fueron a dormir a eso de la una y media de la mañana.

Hora después, sobrevendría el drama.

A eso de las siete y media, Néstor Kirchner despertó desasosegado, con un severo dolor en el pecho y falta de aire.

Intentó incorporarse y al hacerlo perdió el conocimiento.

Cayó pesadamente y en la caída, su cara golpeó contra el borde de la mesita de luz. Ello le produjo una herida cortante en su frente.

Desesperada, la Presidenta hizo llamar al médico de la Unidad Presidencial que estaba de guardia en el hotel de propiedad de los Kirchner ubicado al lado de su casa.

El Dr. Allen González se dirigió allí presurosamente.

El ex presidente estaba inconsciente y en paro cardíaco.Inmediatamente ordenó llamar al Hospital José Formenti, tomó el desfibrilador y aplicó una descarga sobre el pecho desnudo de Kirchner.

El corazón del ex presidente no respondió.

Continuó con las maniobres de reanimación, que incluyeron la aplicación de una ampolla de adrenalina intracardíaca.

Tampoco hubo respuesta.

A las ocho menos cinco llegó la ambulancia con el equipo médico del hospital.No había tiempo que perder y por lo tanto decidieron trasladarlo de inmediato al centro asistencial, en donde ya se encontraba su director, Dr. Marcelo Bravo, y todo el equipo médico del hospital y de enfermería necesario para atender la emergencia.

“No me dejes, por favor no me dejes”, era la súplica de la Presidenta ante el cuerpo de su esposo que seguía sin responder a las incesantes maniobras de reanimación.

Una vez en el hospital –al que el ex presidente ingresó a las ocho y diez–, 16 médicos continuaron con la aplicación de todo el protocolo de resucitación cardiopulmonar. Fue una lucha denodada.

La Dra. Fernández de Kirchner permaneció en todo momento en la sala donde se montó el shock room en el que se desarrolló el dramático final.

Una de las médicas del equipo fue la encargada de darle el detalle de lo que estaba pasando con su esposo.Lamentablemente, todos los esfuerzos fueron vanos.

Así pues, cumplidos ya los pasos y los tiempos de los protocolos de reanimación, no hubo más que la evidencia de una sola y penosa realidad: el ex presidente había fallecido.

Al lado de un cuerpo inerte, su esposa lo lloró con dolor y entereza.

Eran las nueve y cuarto de esa fría mañana en El Calafate, hora en la que inexorablemente una nueva era comenzaba en la vida política argentina y en la que, para sus seguidores, Néstor Kirchner se transformaba en mito.Nota del autor: Lo más probable es que la causa de la muerte de Néstor Kichner haya sido un nuevo infarto agudo de miocardio que desencadenó una fibrilación ventricular que culminó en un paro cardiorrespiratorio del cual nunca salió.

Una de las hipótesis sobre el origen de ese nuevo infarto es que se haya tapado el stent.Este evento puede deberse a varios factores: el primero es que el stent tiene un período de riesgo de trombosis que se extiende a los tres primeros meses posteriores a su colocación; por ello es clave que, a modo de prevención, el paciente tome aspirina y otra medicación antiagregante (clopidogrel o ticlopidina) y que respete la indicación médica a rajatabla; la aspirina y especialmente el clopidogrel o la ticlopidina pueden producir efectos secundarios indeseables a nivel gastrointestinal que obligan a seguir muy de cerca al paciente para prevenir cualquier inobservancia de su parte en el cumplimiento del tratamiento.

El segundo es que haya una mala adherencia del stent a la pared de la arteria.Y el tercero es que produzca una restenosis de la arteria, aun cuando esto suele suceder entre los dos y los seis meses posteriores a la colocación del stent.El director de la Unidad Médica Presidencial, Dr. Luis Buonomo, quedó cuestionado.

La situación del Dr. Buonomo era muy particular ya que debido a un delicado problema de salud de un familiar muy cercano, se veía limitado en sus desplazamientos fuera de Río Gallegos, lo que le impedía seguir de cerca a su paciente.

El día del fallecimiento del Dr. Kirchner, el Dr. Buonomo estaba en Buenos Aires acompañando al mencionado familiar, cuya identidad se preserva, quien se estaba realizando un chequeo médico.

Hubo médicos que no aceptaron integrar la Unidad Médica Presidencial y otros que se alejaron de ella. Unos y otros alegaron fallas en su organización y funcionamiento, reconociendo, además, que el ex presidente era un paciente muy difícil
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Nelson Castro
*Médico y periodista.

lunes, 20 de diciembre de 2010

SEÑORA PRESIDENTE

Soy uno de los miles de ciudadanos argentinos que apagan el televisor o cambian de canal cuando ven su imagen en el mismo.

Estoy cansado de sus discursos plañideros, mentirosos, vacíos de contenidos, donde pretende dar la imagen de ser una persona capaz que conduce con mano firme los destinos de la nación, y no puedo dejar de compararla con otra que hacía lo mismo, que al igual que usted llegó a tan alto cargo gracias a su esposo y que trataba de ocultar su incapacidad con discursos de su tipo.

Estoy cansado de escucharla hablar de tantos record y logros, y en realidad los únicos que se dan, están en el sector agrícola, y no se debe precisamente a una política de su gobierno.

Fue el sector que los enfrentó y les produjo la primera derrota, gracias al cual por sus excelentes cosechas y elevado rinde, le deja al país un importante ingreso de divisas.

La bonanza económica no se debe a ningún plan del gobierno, sino a una circunstancia fortuita de buenas cosechas y buenos precios internacionales.

Sí puedo adjudicarle entre sus logros que haya destruido la ganadería, haciendo que este país, que era conocido en el mundo por sus carnes, se transformara de exportador en importador, que la comida típica de los argentinos, que era el asado, se convierta en una costumbre cada vez más cara y cada vez para menos.

Otro de los logros que también puedo adjudicarle al gobierno de su esposo y al suyo, es el de haber aumentado la pobreza tratando de ocultarla mediante la destrucción del INDEC para evitar que esa realidad saliera a la luz.

Hoy supuestamente técnicos del FMI vienen ayudarnos a reconstruir el INDEC… ¡MENTIRA!, Ese organismo era reconocido internacionalmente por su excelencia antes de la llegada de Moreno para destruirlo, echando a los técnicos que se resistían a convalidar la falsedad de los datos que este funcionario exigía.

Los técnicos del FMI vienen a auditar nuestra economía, mal que les pese a los progres y lo quieran disimular, la necesidad de conseguir dinero mediante el endeudamiento les hace dejar de un lado la ideología.

Ya no se puede recurrir al mono que sentado sobre un barril de petróleo financiaba los candidatos de izquierda para los países americanos, y que otorgaba préstamos usurarios a los países amigos (nosotros).

Despilfarró una inmensa fortuna tratando de promocionar la revolución comunista en todo el continente como la única panacea contra todos los males, y hoy, al borde de la bancarrota, su pueblo está pagando la locura de un trasnochado, que al igual que usted señora, tiene la misma ideología.

Estoy cansado de que hable de que le duele la pobreza mientras hace una ostentación desmedida de poder económico cambiando a cada rato sus modelitos caros, sus joyas y accesorios.

Muchísimos niños podrían comer con lo que usted gasta por día en su sueño de sentirse reina y su imperiosa necesidad de lucir.

Por supuesto que no quiero que ande mal vestida, pero sería mucho mejor para su imagen que pueda lucir un poco de HUMILDAD.

Estoy harto de que permita se pisoteen mis derechos porque soy un ciudadano pacífico que vive dentro de la ley, y no se tomen medidas contra los que cortan calles, usurpan viviendas, terrenos, o tienen libertades para tomar una comisaría sin que tales acciones tengan consecuencias.

Estoy harto de que se me ningunee y que me pregunten si quiero optar por el sistema jubilatorio estatal o el privado, y luego de prepo me pasen al estado en contra de mi voluntad.

Porque los que nos resistíamos sabíamos de antemano que usted dilapidaría nuestros fondos para seguir con su política mentirosa comprando canales de TV, para que periodistas y otros adulones traten de rebatir la realidad de su incapacidad.

Para que se gasten esos fondos del ANSES, para financiar el “circo” para los argentinos con programas como Fútbol Para Todos y otros proyectos populistas, negándose a pagar el 82 % a los verdaderos dueños de esos fondos.

Estoy cansado de que permita que empresas extranjeras nos roben nuestros recursos mineros a cambio de unas monedas, dejándonos inmensos páramos de tierras contaminadas y contaminando las napas de agua subterráneas envenenando nuestro futuro.

Estoy cansado de que hable de la educación, cuando propiciaron su destrucción a través de programas educativos que solo representaban la visión mentirosa de su ideología, como el propuesto por el Ex ministro Filmus, que nos lleva de haber ocupado los primeros lugares internacionalmente a estar hoy en día en los últimos.

Estoy cansado de que no exista justicia en mi país, producto de la manipulación de su esposo sobre un Congreso que oficiaba de escribanía para que votara leyes claramente anticonstitucionales, como las leyes aplicación retroactiva, una aberración jurídica, tendiente a tratar de dar algún viso de legalidad a la venganza sobre aquellos defensores de La Nación que los combatieron exitosamente en los 70.

Estoy harto de que para el nombramiento de los jueces el único requisito sea el de que adscriban a la ideología que ustedes profesan.

Siento vergüenza, cuando la veo escoltada por la boca de cloaca de Hebe Bonafini, falsa madre de desaparecidos, y por la cínica de la Carlotto.

Siento rabia cuando la escucho hablar del modelo y veo que en el país productor de alimentos siguen muriendo niños por desnutrición como ocurre en Misiones y otras provincias.


Estoy harto de que vea conspiraciones por todos lados y siga victimizándose, estoy harto de que nos hable de un país en el que es todo color de rosa y que solo existe en su mente afiebrada que no le permite ver la realidad, usted vive en ese país virtual al cual se refiere.

Estoy harto de que fondos del Estado Nacional, los manejen asociaciones que nada tienen que ver con el mismo, como madres de plaza de mayo, convirtiendo la acción social, responsabilidad gobierno, en una causa privada.

Estoy harto de que se crea investida con la suma del poder público y piense que leyes que deben ser debatidas en el parlamento como el presupuesto, no deba modificarse ni una coma.

Estoy cansado de que con mis impuestos se financie una universidad de terroristas, como la de madres de plaza de mayo, que como único fin persigue el adoctrinamiento de ciudadanos en el odio y la violencia, tal cual lo demuestra permanentemente su fundadora la señora de Bonafini y los terroristas que son invitados a dar clases en ella.

Por último señora, creo que así como la historia consideró a Atila como el azote de la humanidad, la historia considerará a su marido y a usted el azote de nuestra nación.

Atentamente,

Luis Razzolini

sábado, 18 de diciembre de 2010

SUICIDIO ARGENTINO

IRREBATIBLE DESCRIPCION DE LA DECADENCIA ARGENTINA

Sentimos que la Argentina ingresó en un clima negativo, de tensiones que no propician la buena convivencia ni aseguran la paz social.

Hay un aire de violencia difuminada por las calles, desde la vergüenza de los domingos de fútbol y garrotazos hasta las bandas de matones y drogados adueñados de los barrios marginales ante la indiferencia gubernamental.

La Argentina tiene ya entre 800.000 y un millón de jóvenes calificados de ‘marginales estructurales’.

Son carne para todo delito o vandalismo.

Están al margen de la educación, de toda autoridad familiar, carecen de trabajo y de otra perspectiva existencial que no sea el nihilismo y la anarquía.
Con planes anémicos, se elude en realidad enfrentar este enemigo colosal del futuro argentino y de la paz social.

Ante esta evidente violencia difusa, todavía sin conducción, el gobierno y todos los sectores políticos deberían estar alertas y actuantes.

Esta crispación evidente, este vandalismo descontrolado y no debidamente reprimido puede desbordarse y sorprender a las autoridades.

Algunos nostálgicos, revolucionarios con esquemas del siglo pasado, podrían ver en esos marginales, masas de maniobra para acciones violentas.

Alguien puede estar soñando con alguna convulsión nostálgico-revolucionaria que dejaría a nuestro gobierno ante los mismos dilemas y ambigüedades que vivió el famoso Kerenski, en 1917, apretado entre sus flojeras revolucionarias y su realidad de dirigente burgués.

Si hablamos sin hipocresía, debemos observar que contra los militares se hizo más justicia de la debida –y esto es injusticia–.

Se los discriminó judicial y jurídicamente, alterando uno de los fundamentos básicos del derecho (argentino y mundial): la no retroactividad de la ley, especialmente la penal.

Se anularon indultos con irritante parcialidad, al punto que asesinatos y estragos masivos causados por los insurrectos aparecen como actos no condenables, aunque hayan dejado un tendal de víctimas inocentes: empresarios, policías, militares y conscriptos.

También se fabricó una visión casera de los delitos de lesa humanidad (¡excluyendo al terrorismo!).

Ametrallar a conscriptos indefensos bañándose, como pasó en el ataque terrorista al regimiento de Formosa, es monstruoso y de lesa humanidad, sea que los asesinos hayan vestido uniforme o lo hayan hecho con boinas guevaristas como las que usaba Gorriarán Merlo.

Se negó a los oficiales toda exculpación por el juramento de obediencia y verticalidad ante sus mandos, principio básico de todas las fuerzas armadas del mundo, sin el cual sería imposible actuar y comandar en guerra.

(¡Ojalá no le toque al presidente una policía o un ejército que algún día le diga: ¡’Voy a ver si tiro, déjemelo pensar!)

De modo que después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas.

los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal.

Los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en sociedades civilizadas.

El gobierno fabrica una ilegalidad prêt-à-porter para condenar lo que considera la ilegalidad militar, que le parece insuficientemente castigada (y este matiz no viene del Derecho, sino de la ideología).

Esto hace que se desmorone el edificio legal desde sus bases romanas y germánicas e instaura un inédito caos, al afectar el rigor de la razón jurídica.

Desde ahora, la ley a medida de la voluntad política dominante será una anomalía que podría extenderse más allá del tema de los años ‘70.

Esta es la base de una ilegalidad que pagaremos muy caro.

Afectará a nuestra economía, a las inversiones, a las libertades productivas y creativas..

Y será un grave ataque a la Constitución : se abriría la puerta a un autocratismo seudodemocrático.

Vivimos en un país desopilante, pese a las enfáticas declaraciones de la presidente de que volvemos a ser un país serio.

El gobierno constitucional, en 1975, ordenó a las FF.AA. aniquilar (sic) a la guerrilla, con la aprobación y la firma de sus máximos dirigentes, que pertenecían al mismo partido que hoy, treinta años después, apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el gobierno y hasta les paga una abundante indemnización por las molestias causadas…

A la vez, se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista, logrando el cometido de desarticular –aniquilar (sic)– la guerrilla en apenas diez meses, cuando a comienzos de 1977 la dirigencia subversiva se estableció en el exterior, con admirable prudencia estratégica.

Nadie se volvió contra los que ordenaron esa aniquilación de la impopular guerrilla cumpliendo con la defensa del Estado agredido y adecuándose a lo escrito por Perón en ocasión del ataque al regimiento de Azul en 1974: a los terroristas hay que eliminarlos uno a uno, por el bien de la República.

Los oficiales y hasta los soldados son procesados y reprocesados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia.

Pero los comandantes políticos que dieron al Ejército la orden de aniquilar ni siquiera son contemplados.

O todos o ninguno…

¿Cuántas renuncias de afiliación se produjeron en el peronismo de 1975 por ese decreto de aniquilación?

¿Cómo puede hablarse de justicia sin la mínima coherencia?

Nada indigna más que las asimetrías.

Sin coherencia ni rigurosa igualdad no hay ley, pero tampoco hay paz.

El gobierno se pone en una situación ilegítima.

Se ubica fuera del orden jurídico constitucional, por más que reciba dóciles apoyos parlamentarios.

A la violencia e inseguridad cotidiana se suma la división que nos causa el viaje de justicia-venganza hacia el pasado.

La violencia de los muertos acecha la paz de los vivos.

Una generación desgraciada y sepultada invade nuestro hoy y aquí.

Empezamos a sentir el peligro de trasvasar el resentimiento de la generación pasada a la actual.

En la Argentina no se entiende la discreción ante el juicio del pasado que tuvieron países que sufrieron grandes hecatombes, con millones de víctimas.
Son los casos de Rusia, Francia, Alemania, España, China, Italia, Japón..
Se actuó con una justicia simbólica.

En esos pueblos con experiencia de desdichas ancestrales saben que es necesario impedir que las generaciones nuevas se infecten con los odios de un pasado inexorable.

Permitirlo –o provocarlo, como en nuestro caso– equivale a fabricar y establecer un odio virtual, abstracto.

Que en el plano histórico-político los vivos quieran vengar a sus muertos por medio de la justicia sería perverso e inútil.

Equivaldría a agregar odio al odio y dolor al dolor.

En Nüremberg fueron condenadas 38 personas.

Por lo de Hiroshima, ninguna…

Así se explican la conducta de los españoles después de la muerte de Franco y la de Adenauer en 1947 para superar el peso atroz del nazismo con una convocatoria para la reconstrucción de la demolida nación de todos.
De Gaulle suspendió venganzas contra los colaboracionistas y condonó la sentencia a muerte de Pétain, el aliado del nazismo ocupante.

Deng Xiaoping, aunque víctima él mismo y su familia de las atrocidades de la Revolución Cultural de Mao, evitó toda venganza, y hoy el retrato colosal de Mao preside la plaza de Tiananmen.

Los dirigentes de la Rusia post soviética, pese a 70 años de dictadura y al horror del Gulag, supieron respetar al glorioso ejército desde la interpretación nacional, no partidaria.

Era el ejército de Stalin y Trotsky, pero era el heredero de Kutuzov, del triunfo sobre Napoleón en Borodino, de la gloriosa defensa de Moscú y Leningrado.

Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos.

Ni Francia por lo de Argelia,
ni Alemania por las matanzas de Rusia,
ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín,
ni Estados Unidos por Hiroshima.

Para bien o para mal, los ejércitos somos todos, los gobiernos somos todos.

Como afirmó Sartre, todos somos responsables de nuestra historia.

‘Soy tan responsable de la guerra como si yo mismo la hubiese declarado’. Por el bando subversivo debe decirse que transformar a los guerreros que jugaron con coraje su apuesta marxista-revolucionaria en inocentes y víctimas neutras es la mayor deslealtad para con su memoria (el jefe mismo de ese bando expresó esto con indignación).

Todos los ejércitos del mundo están empeñados en su mayor eficacia, más allá de las coyunturas que hayan vivido.

Estamos en un momento peligroso, casi sin otro derecho internacional que el de la fuerza.

Hay proyectos para declarar patrimonio de la humanidad las reservas de agua dulce, las pesquerías, reservas energéticas y espacios vacíos.
Debemos tener fuerzas disuasivas.

El mundo está más cerca de la política decimonónica de puro poder que de los sueños de las Naciones Unidas en el siglo XX.

Nuestro camino es optimizar la defensa nacional y regional.

Brasil, Chile, Venezuela y Colombia incrementan su poder militar, mientras que la Argentina se aproxima a la indefensión y a la continua descalificación de sus Fuerzas Armadas.

Con Brasil, con el Mercosur, tenemos que asegurar un gran espacio de paz y de estrategia defensiva.

Perdemos energía en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de algunos derrotados persistentes que quisieran transformar nuestras FF.AA.

en milicias ideologizadas con ideas muertas y enterradas.

Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos.

Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos).

En este momento de democracia y de restablecimiento económico tan exitoso, debemos evitar el retorno eterno de las venganzas y aunarnos programáticamente en la conquista del futuro inmediato, como hicieron esos grandes países que se han mencionado..

No se puede engañar a todos todo el tiempo.

Y agregaría a esta máxima famosa:

‘No se puede humillar a nadie tanto tiempo.’


* El autor es diplomático y escritor.
Este fragmento pertenece a su libro en preparación “Noche de Lobos”.
Fuente: La Nueva Provincia (Bahía Blanca)
Autor: Abel Posse*


jueves, 16 de diciembre de 2010

OPORTUNIDADES DE FIN DE AÑO

Compañero, compañera y a todo lo demá:

Estamos ofreciendo en “preventa” “desde el pozo”, lotes en muy buenas ubicaciones de la ciudad.

Oportunidades que no debe dejar escapar.

Últimos disponibles.

- Altos de Néstor (ex Plaza Rodríguez Peña).

Lotes con vista al Palacio Pizurno y a lo poco que queda de la educación argentina.

- Néstor Park (ex Plaza Francia).

Lotes apto comercio y manteros todos los rubros.

Con sombra de ombúes bicentenarios.

- Plaza Néstor Kirchner (ex Plaza Vicente López).

Lotes con parquización terminada.

Muy cerca de 9 de Julio y Villa 31 y 31 bis.

- Plaza Presidente Néstor Kirchner (ex Plaza Lavalle).

Lotes con vistas al Palacio de Justicia. Ideales para piquetes y hacer aguantes.

- Plaza Néstor Vive (ex Parque Las Heras).

Lotes con solarium y sombrillas sin cargo.

Últimos lotes en primera fila.

- Plaza Néstor Kirchner Conducción (ex Plaza Alemania).

Lotes con vista y llaves maestras al departamento de Mirtha Legrand.

- Parque Néstor y Krishtina (ex Parque Centenario).

Lotes con desgravación impositiva.

Fideicomiso modelo Calafate.

Oportunidad.
- Menos mal algunos boludos pagan impuestos, y eso nos permite seguir regalando terrenos, casas, y demás predios municipales y/o nacionales.

Escribanía: Dr. Gallardo.

Marketing: Hannibal F.

Empresa Constructora: Hebe y Schoklender.

Administra: Ricardo Jaime & Partners

Garantiza: Norber Oyarbide

Auditores Externos: Aimé Boudou.

A los primeros compradores serán beneficiarios de un bono médico troquelado de las Farmacias y Droguerías Hugo.

Tendrán prioridad quienes sean bilingües: español-guaraní, español-quechua, español-abolovianado.

Usurpe tranquilo, a nosotros nos parece bárbaro!!!

PRESIDENCIA de LA NACIÓN ARGENTINA